Me sucede que a veces me da por pensar y como sé que el pensamiento no
me va a conducir a parte alguna me siento tonto y comenzando, otra vez, con el
aprendizaje básico de la vida. Entonces me sucede que pienso en la demás gente
y me pregunto si también estarán haciendo lo mismo o si sólo se limitan a abrir
los ojos en la mañana y a seguir el libreto que otro escribió para ellos. No
quiero ser el actor de tan mala obra ni recitar mis líneas como autómata.
Quiero Ser y para eso tengo que entender que no soy lo que veo en el espejo ni
el que entra a la oficina saludando a todos y esperando que el jefe no esté de
mal humor y que el trabajo difícil se lo hayan dado a los otros y a mí me hayan
dejado lo más fácil. Entonces me sucede que descubro que no quiero destacar en
el trabajo y que solo quiero que llegue, luego, la hora de salir para volver a
ser ninguna cosa. Entonces me sucede que no me gusta mi nadidad porque no he
comprendido que darme cuenta de eso es un tesoro porque así tengo la
posibilidad de empezar. Entonces me sucede que quiero ser un pensador y
descubrir los mecanismos humanos y corregir mi automatismo y Ser. Yo sé que la
idea es dejar de pensar y entonces me sucede que actúo contra mí en vez de
hacerlo a favor.