Me sucede que a veces me entretengo mirando a los niños. Los veo jugar,
decidir, planificar y olvidarse y abandonar todo eso, en un segundo, para
empezar otra cosa con el mismo entusiasmo con que estaban haciendo aquello que
no terminaron y que no sólo no les importa sino que ni siquiera lo recuerdan.
¿Cómo lo hacen? Entonces me sucede que comprendo que metieron en su cabeza una
idea y luego la sacaron simplemente para meter otra. No la dejaron allí para
sumarla a la idea nueva sino que desocuparon su mente y la ocuparon de nuevo
con esos nuevos planes. Entonces me sucede que descubro que tengo mi cabeza
llena de asuntos inútiles que nunca realicé y que nunca voy a realizar. ¿Por
qué los tengo guardados en mi cabeza? ¿Para qué los guardé si nunca los voy a
realizar? Entonces me sucede que descubro que tengo que hacerle, a mi cabeza,
una limpieza general porque ya casi no me caben nuevas cosas. Entonces me
sucede que descubro que no sé como se hace eso.