Me sucede que
a veces estoy enfermo y siento que soy demasiado vulnerable. Entonces me sucede
que descubro que cualquier cosa, o persona, puede hacerme mucho daño y me llena
una angustia que me cuesta controlar. Me sucede, entonces, que descubro que
nunca he estado protegido de nada y que estoy expuesto, a cada segundo, a que
algo o alguien en la vida, me haga daño. Entonces me sucede que no quiero que
me hagan daño y que mientras más años tengo más fácil es llegar a mí y herirme
porque carezco de defensas y, si alguna vez las tuve, se van debilitando cada
día. Me sucede entonces que me deprimo y trato de salir de ese estado pero
todos los caminos, hacia cualquier parte, son extremadamente peligrosos.
Entonces me sucede que siempre lo supe pero lo escondí para poder moverme hacia
alguna parte y no quedarme inmovilizado. Me sucede, entonces, que comprendo
muchas cosas y entre ellas que, generalmente, los seres humanos levantamos
enormes torres sobre una base que no es capaz de sustentarlas.